Registro Histórico-Cultural Y Arqueológico De La Iglesia Santa María De Achao, por Manuel Ulloa Cortés

 

 

 

ANTECEDENTES

CONSTRUCCIÓN DE LA IGLESIA DE ACHAO

CRONOLOGÍA

  

 

ANTECEDENTES

 

Quinchao se encuentra ubicado en el mar interior de Chiloé  a 42º,25’ latitud sur. Comprende el espacio distrital de las islas de Llingua , Lin lin, Meulín, Quenac, Cahuach, Apiao, Alao, Chaulinec, Teuquelín. El total de habitantes de la comuna es de 9.100 habitantes. Su clima es templado lluvioso con precipitaciones que alcanzan los 2.000 mm. al año, propios del anticiclón del pacífico. La humedad, siempre presente (gran parte del año sobre el 90%) y los días nublados son la formula perfecta para una tierra dominada por el verde, ya no de los árboles frondosos de antaño, pero  si de los pastos para las vacas, ovejas y caballos, herramientas fundamentales para producir la papa, ajos, zanahorias, en la continua sobrevivencia de las gentes de las islas.

 

Físicamente se puede definir el archipiélago de Quinchao como un típico paisaje volcánico con playas levantadas y extensas, cerros pequeños y con grandes pendientes que llegan hasta el mar. 

 

En estas latitudes la presencia de poblaciones que habitaban en el bordemar han comenzado a develarse lentamente.  Han sido pocas las investigaciones arqueológicas y antropológicas que han dado algún tipo de resultado explícito.  La discusión recién comienza, no sólo en función de los contextos descriptivos hasta ahora encontrados, sino también sobre un modelo de análisis que resulte coherente con lo que sabemos hoy día acerca de los diferentes grupos que poblaron esta franja antes  y a la llegada de los españoles.

 

Ciertamente, el mar interior de Chiloé fue tierra fértil  para el crecimiento de estilos de vida, que en momentos iguales y reversibles -como el día y la noche- han ido conformando la cultura chilota. Así el canoero, el chono viviría “entre los más meridionales araucanos del sur de Chiloé y los más septentrionales Chonos de la región de las islas Guaitecas- era el golfo de Corcovado, por lo menos como se señala en las fuentes originales del siglo XVI, XVII y comienzos del XVIII: Goicueta, Ferrufino, Venegas, Pietas y Olivares

 

De ellos sabemos muy poco, sólo algunos relatos de crónistas nos entregan luces acerca de su modo de vida... “ (Acerca de sus habitaciones)... "Las de los indios chonos son más fáciles de hazer y más humildes, porque las hazen de unas cortezas de árboles grandes que sirven por un lado de pared y (...) de cubierta. De estas cortezas hacen tinajas para guardar la comida y ollas para cocer el pescado y marisco, de que de ordinario se sustentan por habitar en islas del mar, mudándose de unas en otras con sus casas conforme se acaba el marisco o se huye el pescado. Y porque no parezca novedad dezir que cuecen el pescado en ollas de cortezas, digo que como estos indios no hallan en las islas del mar barro para hazer olla, la necesidad, que es ingeniosa, les enseña a hazerlas de cortezas de árboles y a cocer en ellas quanto quieren. Y el modo es calentando muchas piedras al fuego y echándolas en la olla hasta que yerbe el agua y se cuece el pescado."

 

 

Mejor documentada está la presencia de los huilliches, “de tradición horticultora inscrita en el estilo de vida mapuche, sólo ingresaron a la zona, procedentes del continente, alrededor del 1.100 d.C., ocupando parte de la isla grande y del archipiélago oriental, penetrando hasta los canales e islas de la patagonia septentrional meridional”.

                       

 

Estas dos tradiciones fueron las que encontraron los españoles a su llegada a Chiloé, pero su historia ya tenía  milenios en esta zona, sólo en el caso de los canoeros 5.000 A.P.. Ahora, debemos pensar que recien en el siglo XVI podemos dar cuenta del primer español que divisó el archipiélago de Chiloé, que fue Alonso de Camargo en 1540, pero nada nos dice de ellas. Años más tarde en 1553 Francisco de Ulloa, enviado por Pedro de Valdivia a ocupar el Estrecho de Magallanes, pasa por Chiloé y nos entrega una primera descripción...Costa limpia, sin bajas, tierra muy poblada hasta  la costa, y tierra de muchas ovejas, hay tantas gentes como Arauco...

 

Esta imagen que vió Ulloa Ladrilleros no cambiaría mucho en 300 años como se puede apreciar en la visita de Darwin en 1834... “Toda esta parte oriental de Chiloé presenta el mismo aspecto: una llanura cortada por valles y dividida en pequeñas islas; en conjunto cubierta por una impenetrable fronda verde-negruzca.. Sobre la costa algunos campos desbrozados rodeando chozas muy altas”.

 

Los españoles nos dejan abundantes descripciones de este periodo colonial y de los acontecimientos que se sucedian, de las cuales podemos deducir -ya que los españoles al no manejar el idioma poco pueden aportar o contarnos acerca de los procesos culturales que estaban viviendo estos grupos, sumado a ese marcado etnocentrismo, el cual los hacia describir a los indios como moros- que exitían grupos en contacto permanente intercambiando y adoptando mutuamente elementos, generando un diálogo y negociación cultural, siendo el hecho más relevante la complementariedad entre recolección y agricultura... “los españoles se habían instalado en los espacios de valor para los indios, en los cuales sus antepasados vivieron llevando un modo de vida anfibio; la agricultura, la pesca de peces y moluscos (frutos del mar)

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El proceso en el mar interior no debió ser afectado decisivamente por la llegada de los españoles, con relación a ciertos ámbitos del cotidiano, por su poca adaptación al medio, por el contrario el indio debió ser el que influyera más decisivamente, en los diversos ámbitos del quehacer  del español, en lo que sí no se negocio culturalmente fue en la sobrevivencia diaria y en las cosmovisones. No sólo por la carencia de diálogo, lo cual se reflejaba en que el único control sobre los indios que pudieron utilizar los españoles fue la encomienda, sino por la necesidad de mantenerse en la isla que tenían los españoles... En 1567 después de la fundación de Castro en febrero de ese año, Ruiz de Gamboa ordena a su capitán que...   llamase a paz a los principales de una isla grande llamada Quinchao, de muchos naturales, el cual lo  hizo tan bien que trajo la mayor parte de ellos consigo a dar la obediencia al general en nombre del  Rey... Luego se informó de los indios y tomó por  memoria los repartimientos que podría dar a los soldados que con el habían ido dejando justicia en   nombre del Rey.

 

Durante todo el siglo XVII y parte del XVIII la producción -agricultura, ganadería, pesca y bosque- estaban en manos de los encomenderos que usufructuaban del trabajo de los indios a su custodia. Junto a ellos estaban los españoles que no habiendo recibido encomiendas explotaban un retazo de tierra en un claro del bosque adaptándose al género de vida de los indígenas, pero mientras que los agricultores españoles eran dueños de sí mismos, los indios eran unos perfectos esclavos. Las crónicas de la época lo demuestran a cada paso. En 1724 un indio declaraba... que sólo cuando el encomendero dormía no lo  maltrataba. Y cuando hubo intento  de sublevación se pasaron por las armas a 800 indios como escarmiento, 300 de ellos de la Isla de Quinchao (Huenao).  En estas condiciones los indígenas perdían cualquier iniciativa a tal punto que unos indios de Calbuco al ser liberados en 1767, según el gobernador Casteblanco los indios llenos de presunción se andan por las islas y  pueblos haciendo alarde de su ociosidad y  holgazanería

 

 

Otra muestra de la incapacidad de adaptación por parte de los españoles se observa al ocupar los espacios de asentamiento norte y sur, donde la abundancia de bosque los limitaba... “ Así los prinicpales centros poblados eran y están todavía situados  en la costa este (Castro, Chonchi, Quemchi, Quellón) o en las islas vecinas de alrededor: Curaco de Velez  y Achao (isla de Quinchao), Lincay y Puqueldón (isla de Lemuy), al norte sólo las instalaciones de fuertes estratégicos, San Carlos de Ancud (que fue ciudad  sólo en 1765), Chacao, Ahui y Calbuco (isla de Calbuco). Así el gran archipiélago de Chiloé aparece en el mundo colonial, como una provincia al margen del resto del reino, de hábitat limitado y poco poblada, como se sabe”

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Mención aparte debe dársele a los Padres de la Compañía de Jesús y su Obra misional que no sólo fue evangelización fue  entregar otra forma de ver el mundo... “No sólo clama pidiendo socorro la necesidad extrema espiritual de tanta multitud de indios, que pueblan las tierras hasta el estrecho, sino también la de muchos españoles y otros europeos que se hallan por esos espacios si hemos de creer á las relaciones que desde estos pocos años en que se convirtieron los Caucahues nos han dado: Habiéndolas ellos recibido de sus mayores como cosa cierta fuera de la que ellos mismos dán como sucedidas en su tiempo asegurando que hay gente blanca...”

 

Gran parte del éxito en la refundación de la cultura india en Chiloé, que no es otra cosa que la unión de cosmovisiones, se debió a la misión circular, la cual consistía en un recorrido por las islas y pueblos del mar interior  y del continente, evangelizando en cada isla. Esta tarea  estaba a cargo de dos jesuitas el Buta Patiru (Gran Padre) y el Pichi Patiru (Pequeño padre), tarea que se cumplió con eficacia y con un grado de empatía con su medio sorprendente...

 

“Este  mismo tiempo tuvieron los caucahues la mision acostumbrada de todos los años, la que se les haze por espacio de ciete dias en los que á la forma que á los indios naturales de esta provincia se les hazen diariamente tres platicas asistiendo todos con mucha puntualidad al toque de la campanilla assi a rezar como á las demas funciones.

 

La perpetuación del trabajo de los Padres Jesuitas se encuentra en los fiscales, patronos, sotafiscales.y en las 80 capillas que fundaron más las capillas metropolinas de Achao, Chonchi, Queileng. Los Hijos de San Ignacio si influyeron decisivamente en lo que sería las cosmovisones indias y en su economía, tecnología, etc. A diferencia de  los españoles el marco del diálogo y negociación cultural permitieron a los Jesuitas impactar tan fuertemente la cultura india que el resultado no era un indio evangelizado, ni un mestizo, era un chilote.

 

En 1702, los jesuitas erigen en la Misión de Chequían, en el extremo este de la isla de Quinchao, un edificio y capilla, que tenía a su cargo la evangelización y cuidado de los indios chonos de Chaulinec y Apiao. Allí iban anualmente los padres a hacerles misión y confesarlos; y cuando los necesitan para su bien espiritual y cuando lo permite el viento, porque hay que atravesar un brazo de mar bien peligroso por la corriente”. 1724, la Misión de Huar se traslada a la isla de Quench, en Chequían.

 

En el año 11754, se traspasa la Misión  de Chequían a la residencia de Achao, donde existía una misión organizada y disponía de mayores comodidades por las instalaciones y la iglesia de Achao, y también por razones geográficas, tal vez debido a que el emplazamiento de la misión en Chequían fue quedadndo bajo las dunas de arena.

 

 

 

 

CONTRUCCIÓN DE LA IGLESIA DE ACHAO

 

IGLESIA SANTA MARIA DE ACHAO

 

Arriba

 

 

1862 Como consecuencia del temporal, la iglesia se encuentra “destechada arriba del frontis hacia la torre con un lado de ésta menos y un forrado en todo el techo”. Junio 21 de 1862.

 

1870 Descripción: tres naves de 51 varas de largo, forrada por dentro y fuera, techada con tablas de aler4cee, enrajada con tablones de laurel, 4 puertas teniendo la del frontis cerrajo de fierro... “barandilla” del presbitero “de madera hacha curiosamente”... púlpito con escalera y torre con tres campanas.  Marzo 21 de 1870

 

1875 Solicita al Obispo autorización para comprar madera (1500 tablones de ciprés o alerce, 50 viguetaas de ciprés y 80 tijerales de ciprés de 6 varas de largo) para “reformar el enraje de la iglesia parroquial, por estar absolutamente en mal estado” Julio 6 de 1875

 

1876 Da cuenta al Obispo de los trabajos en la iglesia parroquial efectuados en los tres años que sirvo los principales son: “... adornar el altar mayor de esta iglesia, poniéndole algunas piezas i pintándolo”. “Se han hecho 9 ventanas... con sus correspondientes marcos i vidrieras”. “Se han mandado encolumnar con madera de ciprés el costado sur de la iglesia, que da paso a la calle, i cerrado de baranda para impedir el ingreso de animales al atrio de la iglesia”. “Se han mandado demoler la torre que tenía la iglesia i edificar otra nueva, con madera de ciprés i alerce en todo conforme a la de la capilla nueva de Quinchao, con la sola diferencia que esta tiene mayor elevación”. “Se ha mandado hacer el enraje de esta iglesia parroquial todo de madera de ciprés, de la mejor clase de tablones i cuerdas sobre piedra, machihembrado i por hiladas”. “Se ha mandado componer una parte del techo i cumbreras de la iglesia por haberse dañado”. Julio 13 de 1876.

 

1877 En la visita pastoral se consignó lo siguiente: “... examinando el edificio del templo se halló en buen estado y notablemente mejorada con las reparaciones hechas por el actual párroco R.P. Fr. Benedicto García, como se deja ver en todo el pavimento que está nuevo i perfectamente ajustado en el cobertor de las bases de las columnas que se han regularizado, i sirve de ornato i de cómodo asiento para los feligreses”. “El nuevo aspecto que se presenta el interior con la luz de ocho ventanas colaterales que le dan más importancia a la arquitectura de la bóveda...””La torre está recién construida, i aunque pequeña está bien enlazada i presenta un aspecto sencillo pero lucido”. “La techumbre se encuentra en buen estado...”. “Las medias –aguas de este costado se hallan también resguardadas con barandales para impedir el perjuicio de los animales vagos (se refiere al costado oriente). Febrero 14 de 1877.

 

1877 Nueva “imajen del crucificado de goznes que sirviera para la función del desclave en el Viernes Santo...”. “... i así se obtuvo una imajen bastante perfecta de seis cuartas de alto...”. Agosto 28 de 1877.

 

1881 Campana nueva encargada a Valparaiso para reemplazar la única que estaba rota. Marzo 20 de 1881.

 

 1882 El techo de la iglesia se encuentra en muy mal estado “a consecuencia de mucha antigüedad”. Los forros interiores se encuentran deteriorados. Los terrenos parroquiales “no tienen titulo de propiedad que la posesión en tiempos inmemoriales i la constante tradición...”. Ha servido de pretexto a la Municipalidad del departamento para apropiarse de él en su mayor parte i con el decidido propósito de usurparlo todo a pesar de las protestas de los párrocos”. Las capillas son 9:  San Javier, Huyar, Palqui, Curaco, Quinchao, Matao, Llingue, Curaco de Lin lin, Lin linm “aún en buen estado”. Octubre 3 de 1882.

 

1887 Cumpliendo con la orden de la circular diocesana del 2 de mayo, el cura informa: “El establecimiento de esta parroquia data mas de un siglo...”. La iglesia parroquial es obra de los P.P. Jesuitas”. “... la unica que aún se conserva intacta desde esa época”. “...siendo mui notable por su forma i rara arquitectura”. Mayo 29 de 1887.

 

1888 “El techo de la iglesia esta en muy mal estado...”. Agosto 22 de 1888.

 

1889 Responde al Vicario  General sobre la asignación de fondos de la iglesia de Quinchao para la reparación del techo de la iglesia parroquial”.

 

1890 Informa que son tres los carpinteros “que se interesan en contratar el trabajo de la techumbre de la iglesia”, uno de ellos, don Pedro Barría ofrece además “hacer algunas reparaciones en la torre”. Abril 20 de 1890.

 

1890 Reitera solicitud de fondos para el arreglo del techo para que “se comience el trabajo i no se tropiece mas tarde con los rigores del invierno”. Abril 20 de 1890.

 

1890 Envía presupuesto – al Vicario General – para la “reparación total del techo de la iglesia parroquial de Achao”. Junio 22 de 1890.

 

1890 Envía detalle de la madera “hasta hoy recibida para la reparación de la iglesia parroquial”. Julio 7 de 1890.

 

1891 En las labores  de “renovación del techo de la iglesia parroquial”, el “contratista del mencionado trabajo es don Pedro Barría, por el precio de ciento cincuenta pesos i techo viejo”. Diciembre 13 de 1891.

 

1892 “Presupuesto de los trabajos i gastos hechos en la reconstrucción del techo de la iglesia de Achao”. Enero 19 de 1892.

 

1892 Da cuenta de los fondos invertidos en la reparación del techo tomado “de los fiordos de Quinchao” y problemas con algunos miembros de la comisión de Fábrica. Octubre 11 de 1892.

 

1893 Pide al Vicario Capitular “iniciar el juicio acerca de los terrenos parroquiales ahora que tenemos Juez en Achao”. Noviembre 12 de 1893.

 

1897 “Se agita aquí la cuestión de los terrenos parroquiales...” el cura informa del conflicto que por esta razón se ha originado con el gobernador y los municipales, de su denuncia en el sermón dominical, de la recolección de firmas para llamar a una asamblea popular.

 

1899 Extenso documento enviado al Ordinario sobre el estado de la iglesia parroquial:

-          -         “hacen más de veinte años, según informes recogidos se le cambió por segunda vez la techumbre que estaba inútil”.

 

1902 Informa que “llegó a ésta el Señor Ingeniero de la Provincia como para levantar el plano de la población i proceder a su inscripción como fiscal”. Agosto 14 de 1902

 

1903 Sesión Municipal del 2 de Julio que trató la adjudicación de sitios por los comuneros (Municipalidad e Iglesia) y proyecto de Convenio.

 

1903 Al Obispo informándole el móvil político de los juicios sobre terrenos parroquiales y el papel que pueden jugar los regidores conservadores. Agosto 11 de 1903.

 

1904 El Obispo en visita a Achao, autoriza al Cura y Vicario, para extender escritos sobre sitios ocupados de 20 varas de frente y 50 de fondo. Enero 30 de 1904.

 

1905 la Comisión de Fábrica de la iglesia parroquial de Achao informa sobre compra de madera. Octubre 15 de 1905.

 

1905 Sobre inversión de los fondos fiscales para la iglesia. Octubre 23 de 1905.

 

1906 “... escaparon del incendio la iglesia i casa parroquial.  habiendo tenido para ello que combatir al fuego y al viento.” –mismo documento: persiste la intención de hacer nueva iglesia y se posterga reparaciones iglesia parroquial. Enero 18 de 1906.

 

1907 Señala que si bien la “iglesia parroquial exige una preferente atención”, dado su estado ruinoso y para seguridad de los fieles el cura estima que no deben distraerse fondos en “reparaciones parciales” y solicitar del gobierno recursos para efectuar “la reconstrucción del templo”. “Del antiguo podrían aprovecharse la torre en casi todas sus aportes”, forro interior y techo.

 

1907 Informe lato del Párroco sobre el estado ruinoso de la iglesia y la conveniencia de construir una nueva “con la cantidad de $18.000”. Julio 25 de 1907.

1907 Sobre la terminación casa parroquial. Julio 26 de 1907.

1907 Propone que el “ExIngeniero Sr. Koch” haga el proyecto de la nueva iglesia y presupuesto. Julio 31 de 1907.

1907 Oficio Nº 63 sobre fondos para la aparoquia ($800). Noviembre 2 de 1907.

1908 Informe de los carpinteros señala que “la antigua iglesia Parroquial de Achao no se halla en el estado ruinoso que creía el pueblo”... y puede ser reparada.

+ presupuesto

+ informe del Párroco y de la Comisión de Fábrica. Diciembre 12 de 1908

1908 Comunicación sobre el mismo tema. Diciembre 14 de 1908.

1929 Trabajos de consolidación de la bóveda de la nave central.

1937 Visita pastoral-Achao 29 de Julio-13 de Agosto 1937. Obispo Ramón Munita Eyzaguirre. Parroco-Germán Ampuero. Templo techado íntegramente en alerce (1931). Vele el Sr. Cura para conservar debidamente esta verdaderas reliquia del tiempo colonial, para esto: a) si alguna vez debe hacer alguna mejora o reparación debe atenerse estrictamente  al estilo de ella. B) Durante los años 1938 y 1939 se empezará en remplazar la columna del púlpito que está apolillada, asegurar las tablas del forro exterior que están sueltas, colocar las que faltan, cambiar las podridas empleando para esto alerce o ciprés. C) arreglar el piso de la sacristía que está hundido y colocar tablas en el presbiterio donde hay desnivel cerca del comulgatorio.

1949 Se ejecutaron importantes trabajos:”colocar postes nuevos”,”se arregló la torre del pórtico hasta la cruz”,” se puso al lado este una corrida de cemento a todo el largo para la firmeza del piso”,”se arreglaron todas las bases” y la “entrada y pórtico hecho de cemento”.

1960 El terremoto del mes de Mayo de 1960 produjo considerables daños en la iglesia.

1963 El instituto de Teoría e Historia de la Arquitectura de esta Facultad comisionó al Prof. Guillermo Ulriksen para efectuar un informe técnico sobre su estado, que abarcó además el levantamiento de los planos generales de la iglesia. Estos antecedentes fueron entregados posteriormente a la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas que tomo a su cargo los trabajos de su restauración. El informe señala qque “exteriormente la iglesia está ruinosa y con la torre desplomada”.”la estructura de madera de ciprés está en perfecto estado, salvo cuatro pilares que deben ser cambiados”, la bóveda “el cielo sobre la nave central presenta desnivelaciones” y en parte de desplomó como consecuencia del sismo.

1964 En diciembre de ese año la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas inició los trabajos de restauración de la iglesia que se prolongaron por 5 años.

1966 En informe del mes de enero se especificaba los trabajos urgentes de restauración que debían efectuarse “debido al estado ruinoso de las estructuras, vigas y pilares existentes que a medida que se sacan los forros van apoareciendo, mostrando el mal estado en que se encuentran, totalmente podridos...”

Durante los trabajos de restauración se descubrieron algunos elementos arquitectónicos que se habían ocultado en algún trabajo anterior. Una ventana de la fachada frontal había sido cegada, y las existentes adinteladas habían tenido arcos de medio punto; ventanas ocultas entre el presbiterio y sacristías descubriéndose en una de ellas una celosía, el delicado trabajo de terminación de los revestimientos interiores y tallados en ornamentan la bóveda, altares, etc. Tuvieron por su naturaleza otra medida de tiempo.

1969 Por falta de fondos, los trabajos quedaron sin concluirse.

 

1977 En virtud del convenio entre Facultad de Arquitectura y Urbanismo, Universidad de Chile y el Obispado de Ancud que dio Origen al “programa de Protección y Desarrollo del patrimonio Arquitectónico de Chiloé” se efectuó una práctica  profesional que comprendió el relevamiento, y un ante proyecto de restauración con la finalidad de dar término a los trabajos interrumpidos el año 1969 y “condicionar además la iglesia a la liturgia del Concilio Vaticano II”...

1977-78 la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas destinó fondos para dar término a trabajos de restauración de la iglesia, renovándose parte del entablado de la nave, nueva instalación eléctrica e iluminación interior destinada a destacar elementos arquitectónicos.

 

 

 

 

 

 

 

La construcción de esta iglesia se remonta aproximadamente al año 1730, lo que la constituye en la iglesia de madera más antigua de Chile.

“Un buen día del año 1730, llegaron los misioneros jesuitas con sus canoas a una ensenada denominada Achao, y habiendo encontrado el lugar  conveniente decidieron levantar allí el templo. Iban acompañados de indios chonos evangelizados y con ellos acometieron la tarea descomunal de construir la iglesia, sin clavos ni sierras. En el bosque circundante, labraron las tablas y tejuelas de alerce, los tablones de mañio y los gruesos pilares de ciprés. Enormes bloques de piedra sirvieron de basamento y en ellos hicieron descansar los troncos labrados de ciprés, en ensamble de caja y espiga”[1][1]

 

El padre Einrich expresa refiriéndose a una época vecina al año 1743:”...los chonos reducidos estaban a la sazón repartidos por las islas de Huar, Cahaulinec, Quiapu, contiguas a la isla de Quinchao donde solían residir los PP. Misioneros en un lugar llamado Achao, en el cual habían trabajado una grande y bonita iglesia”.

 

El año 1743, el primer obispo auxiliar de Chiloé, don Felipe de Azúa con sede en Castro, realizó una visita pastoral a su diócesis e informa que la misión de Chequián había sido trasladada a Achao, “donde se estaba construyendo una bonita iglesia”. El mismo año, visita la misión de Achao, el Rector del colegio de Castro, el jesuíta Padre Pedro García, quien encarga al Padre Flores, superior en la misión de Achao, viajar al territorio de los indios chonos en busca de las familias que había retornado a sus islas. En este viaje estuvo en trueque, dos quintales españoles de hierro (92 kilos) provenientes del buque inglés “Wager” que había naufragado en el archipiélago de Guayaneco, para emplearlo en la iglesia que se estaba construyendo en Achao. Pero al llegar con este material fue puesto en prisión y el material le fue confiscado, por orden del maestro de campo, Fernando de carcamo, y sólo fue puesto en libertad cuando el cura de Castro, don Francisco de Aguilar, excomulgó al referido maestro de campo.

 

En un informe que el padre baltazar Hueber, Provincial de los Jesuitas de Chile, envió aal Rey de España, el año 1754, habla de “una iglesia bastante decente construída por los jesuitas con ayuda de los indios de Cailín... y de una preciosa imagen del Carmen muy venerada por aquellos indígenas”

 

 

 

 

 

 



 

[1][1] Montandon, R. 1964 “La Iglesia santa Maria de achao”. Boletín de la Academia Chilena de la Historia. Año XXI. Primer Semestre. Nº 70, pág. 134-143.